November 19, 2017

Déjame que te cuente una anécdota para empezar:
 
“Un hombre se perdió en el desierto. Al cabo de unos días, y a punto de morir de sed, vio que una caravana se aproximaba. Como pudo, llamó la atención de los viajeros, que, presurosos, se dirigieron hacia el necesitado. Éste, con un hilo de voz, apenas pudo decir:
 
– Aaaaguaa…
 
– Pobre hombre, parece que quiere agua. Rápido, traigan un pellejo -reclamó uno que parecía el jefe.
 
– Un pellejo no, por Dios -interpeló otro-. No tiene fuerzas para beber en un pellejo, ¿no se dan cuenta? Traigamos una botella y un vaso para que pueda hacerlo cómodamente.
 
– ¿Un vaso de cristal? ¿Estás loco o qué te pasa? -protestó otro de los presentes-. ¿No ves que lo cogerá con tanta ansia que puede romperlo y dañarse? Traigamos un cuenco de madera.
 
– ¡Aaaaguuuaa! -susurró el moribundo.
 
-Creo que ustedes se han vuelto locos -agregó un cuarto hombre-. ¿Es que acaso no recuerdan que tenemos un vino excelente? Siempre podrá reanimarlo más que un vaso de agua caldosa. ¡Traigamos el vino!
 
-¡Aaaaguuaaaaa! imploró el sediento con sus últimas fuerzas.
 
– Seguro que el desierto les ha hecho perder a todos el juicio. ¿Cómo vamos a darle vino sin saber si este hombre es musulmán? Estaríamos obligándolo a cometer un pecado.
 
– Preguntémosle antes si es religioso -solicitó el otro.
 
– Pero ¿es que de verdad piensan darle de beber aquí a pleno sol? Antes tenemos que ponerlo a la sombra; yo tengo ciertos conocimientos de medicina y les digo que este hombre está agotado y arde de fiebre.
 
– Llevémoslo a la caravana y pongámoslo en una cama -intervino otro de los presentes.
A los mercaderes no les dio tiempo a discutir más: aquel hombre acababa de fallecer entre sus brazos.”
 
Esta historia me recuerda lo importante que es concentrarnos en lo esencial en lugar de hacerlo en lo trivial. Pero, ¿dedicamos nuestro tiempo a lo trivial: trabajar, ver la televisión, ver la vida pasar, o a lo importante: crear activos, tener negocios que nos aporten flujo de efectivo constante, aprender a operar en bolsa…?Es decir: a trabajar para ti, a que el dinero entre en tu vida, a intentar ganar el juego del dinero pronto, a invertir horas en tu formación para que al final puedas tener más tiempo para ti y los tuyos. De lo contrario, cuando abras los ojos tendrás ya casi 50, 60 años y habrá que volver a empezar, a hacer los deberes.
Por eso es tan importante ahorrar, y no solo esto, sino mover parte de este dinero para multiplicarlo por dos, por tres, por cuatro… todo con conocimiento y sin dar tu dinero a nadie. Ese dinero que tantas horas te ha costado ganar. Es tu vida, es tu energía.
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Todos nos comportamos con nosotros mismos de una manera parecida a la anécdota de esos insensatos viajeros, que ponen el acento en lo trivial y descuidan lo esencial, que atienden lo que no se debe atender, y no atienden lo que debería ser atendido. Así consumimos la vida “jugueteando” con lo insustancial, y no centramos nuestras mejores energías en lo primordial. Y entre lo fundamental debería figurar nuestro desarrollo propio y hacer la vida más armónica posible, evitando ajetreos inútiles, conflictos, enredos y mezquindades. Es muy importante tomar la dirección correcta y no convertir la vida en una confusión perpetua.
Por eso la disciplina consciente y adoptada libremente es esencial, porque constituye un entrenamiento para no atarse a lo que aun siendo muy banal atrapa y esclaviza. El cuidado de la mente es una de las prioridades vitales que deberíamos asumir. El perfeccionamiento y la armonía sólo son posibles para los que se lo proponen. Consumimos la vida de aquí para allá, sin siquiera divertirnos, o con un magnífico sentido lúdico de la existencia, persiguiendo como sabuesos hambrientos un placer que se nos escapa, y añadiendo, por nuestra falta de visión clara, sufrimiento innecesario al sufrimiento.
Nadie puede evitar los impactos dolorosos que a menudo la vida produce, pero sí la desmesurada reacción ante ellos, para mantener la mente más ecuánime y firme. 
 
Hay dos tipos de sufrimiento: el inherente a la vida, sus vicisitudes y el que genera inútilmente la mente humana. Con el primero no podemos hacer nada, pero con el segundo se puede poner los medios para modificar los modelos mentales que tanto sufrimiento innecesario nos producen a nosotros y a los demás.
Borra todo lo que sabes, borra lo trivial, borra tus experiencias pasadas, borra tus cadenas, tus creencias que te limitan y cambia por completo el presente. Vamos a centrarnos en lo esencial, en lo importante, consigamos una vida rica en experiencias, en educación financiera, en no depender del dinero, y en ganar este juego para hacer la vida más rica junto a los nuestros. Este es mi deseo.
 
Deseo terminar con una cita que tiene más miga de la que parece, por favor léela dos veces:
“Puedes salir a trabajar, hacer mucho dinero y gastar. O te puedes quedar en casa y dejar de gastar dinero. A menudo el resultado es el mismo.” (Francis Fulford).

Efectivamente no importa lo que ganes y lo que trabajes, si compulsivamente estamos gastando.  Que tengas mucho éxito!!

One Comment

  • Responder
    03/02/2016

    Me encanta este artículo : )

    Sólo discrepo en unas palabras: Ver pasar la vida no me parece trivial.

    A veces estamos tan ocupados “haciendo”, que nos olvidamos de vivir (de percibir y sentir el momento).

    Rentabilizar tu dinero y conseguir liberarte del enorme problema que supone estar siempre luchando por no tener suficiente es un proyecto digno de acaparar el grueso de tu atención. Yo soy el primero en considerar esto abiertamente como prioritario.

    Y no es tan difícil como se suele pensar. Sólo hay que saber que puedes moldear tu vida hasta tener la que deseas. Salirse de los raíles, sino que además es sano y altamente recomendable.

    Un saludo a todos, y por supuesto a Juan.