November 19, 2017

El fracaso viene definido por el DRAE como el malogro o resultado adverso de una empresa o negocio, un suceso lastimoso, inopinado y funesto o la caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento. No estoy muy alineado con dicha definición. Es más, me parece una parte vital para el crecimiento de cualquier persona: apasionarse con el fracaso, enseñar a fracasar es la clave, a tomarse de buen grado caer. Sin fracaso no existe éxito.

John Keats, el poeta inglés, escribió en una ocasión: -En cierto sentido, el fracaso es el camino al éxito, ya que cada descubrimiento de lo que es falso nos lleva a buscar con ansia lo que es verdadero, y cada nueva experiencia nos señala alguna forma de error que más adelante evitaremos con sumo cuidado.hombre-de-negocios-con-una-fractura-de-las-estadisticas_23-2147506493

Las diez causas más comunes del fracaso son:

Uno, el viejo truco de culpar a los demás, en ocasiones atribuimos el éxito o el fracaso a la buena o mala suerte, como si la suerte fuese un Dios o una Diosa que interviene en los asuntos de los hombres. Muy pocos estamos dispuestos a reconocer de inmediato:  -Quizá sea culpa mía-; generalmente la culpa es de otro, pero casi nunca mía.

Dos, culparnos a nosotros mismos de forma dura. Nos decimos -¿Por qué siempre tengo que meter la pata? ¿Por qué he sido tan tonto?… En vez  de luchar con el problema para resolverlo, evitar que se repita, lo que hacemos es culparnos.

Cuando el general de división  William F. Dean fue puesto en libertad por sus captores comunistas, se comenta que un periodista le preguntó qué le había sostenido con vida durante 3 años de sufrimientos. El dijo: “Jamás sentí lástima de mí mismo, y eso fue lo que me ayudó. La autocompasión derrota a más personas que cualquier otra cosa. O bien podemos ir de la autoculpa a la auto desaprobación, y de allí al autodesprecio, y por consiguiente, incluso a la autodestrucción.”

Tres, no tener ninguna meta escrita. Por tanto, todo son dudas. No navegamos por la vida con un rumbo claro y definido.

Cuatro, elegir metas equivocadas. Hay cientos de hombres y mujeres a quienes se atribuía un gran éxito, pero reconocieron experimentar una sensación de fracaso. Habían fijado la mirada en una meta y dejaron que esta representara a su autorrealización y, cuando la alcanzaron, encontraron que no era lo que anhelaban. Fue la meta equivocada la que les destruyó.

Cinco, el atajo. Muchos de nosotros escogemos instintivamente la ruta más corta, más fácil y más rápida hacia el éxito, sólo para descubrir que el éxito era ilusorio. No puede lograrse ninguna conquista sin un trabajo arduo.

Sexto obstáculo es exactamente opuesto al quinto: tomar la senda más larga. A veces escogemos caminos largos y complicados para conseguir objetivos sencillos.

Séptimo, desatender las cosas pequeñas. Edison perdió una patente debido a un decimal mal colocado. El buen ejecutivo mantiene el dedo apuntando hacia las pequeñas cosas. Oscar Hammerstein II contempló en una ocasión una fotografía de primer plano de la estatua de la Libertad tomada desde un helicóptero. La cabeza de la estatua se revelaba en sus menores detalles y Hammerstein observó que el escultor había efectuado una concienzuda labor con el cabello de la mujer. En su época, difícilmente podía saber que alguien, con la posible excepción de una gaviota, llegaría a ver jamás ese cabello. Pero, le concedió el mismo cuidado que al rostro, el brazo y la antorcha.

Octavo obstáculo es desistir demasiado pronto. Elihu Root manifestó en una ocasión: “Los hombres no fracasan; se dan por vencidos en el intento.”

Noveno obstáculo es el peso del pasado. Los recuerdos del pasado pueden infundirnos valor, confianza y fuerza creativa; o bien pueden aprisionarnos en una oscura nube de depresión y derrota.  David Livingstone, el gran explorador dijo una vez: “Iré a cualquier parte, siempre y cuando sea hacía adelante.”

El Décimo obstáculo es la ilusión del éxito. La victoria pierde su valor a menos que la usemos como un medio para alcanzar fines todavía más grandes. En sí misma, es un triunfo temporal.

Crash

Y termino con San Jerónimo: “Empieza a ser ahora lo que serás de aquí en adelante.”

Mucho éxito y muchas alegrías en este camino de la vida, es mi deseo para ti.

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