September 20, 2017

A veces es mejor no hacer nada, que correr sin parar. Déjame que te cuente esta historia:

“Un hombre busca empleo en una granja. Le entrega su carta de recomendación a su nuevo jefe. La carta dice simplemente: -Duerme cuando hay tormenta-

El propietario necesita ayuda a toda costa, de manera que contrata al hombre. Pasan unas semanas y de pronto, en mitad de la noche se desencadena una fuerte tormenta en el valle. Los remolinos de lluvia y el aullido del viento despiertan al propietario, que salta de la cama. Llama a su nuevo empleado, pero el hombre está profundamente dormido.

Así pues, se dirige a toda prisa al establo. Para su asombro ve que los animales se encuentran a salvo y tienen comida en abundancia. Sale corriendo hacia el sembrado. Ve que los fardos de trigo están atados y cubiertos con lona impermeabilizada. Se dirige hacia el silo a la carrera, las puertas están bien cerradas y el grano seco.

Y entonces lo comprende: -Duerme cuando hay tormenta-“

city-35002_640

Dormir no quiere decir agachar la cabeza, olvidar, dejar de luchar, rendirse: ¡no!; dormir no es mirar a otro lado. Dormir para mí es hacer una lista con aquellas cosas prioritarias: tu familia, un lugar para vivir, comida, tiempo para ti, para crecer, cuidar tu cuerpo que te acompañará toda la vida, disfrutar del tiempo. Hay gente que pone como prioridad pagar la hipoteca cuando casi no puede ver a sus hijos porque trabaja todo el día. Uno puede haber hecho las cosas mal en el pasado (por ejemplo pensar que la vivienda jamás bajaría de precio, o quedarse con un 30 % de los ingresos que ganaban hace 3 años), pero es tiempo de dormir si ahora hay tormenta. Dormir es pensar en soluciones creativas, en reflexionar qué puedo hacer para hacer más rica mi vida (no cosas para tener), es empezar a ahorrar con fuerza incluso ahora que hay mucha gente queriendo que le pagues. Todos deben entender que si tú te hundes, ellos no cobrarán jamás. Por tanto, es tiempo de ser egoísta, de pensar en ti y en los tuyos, en reunir fuerzas para seguir adelante. Pero sin penas, sin culpas y con la cabeza levantada.

No Comments