June 16, 2019

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Sin duda la actitud marca la diferencia. Es la que inclina la balanza a tu favor. Con actitud y ganas puedes lograr cualquier cosa. Sin embargo hay algo que me preocupa en esta sociedad que nos toca vivir, donde predomina el éxito rápido, donde nuestros Egos se hacen gigantes y parece que si algo no funciona a la primera es que es malo, es que no vale.
Tenemos poca paciencia, poca humildad para aprender y así es difícil conseguir cualquier reto ¿verdad? Una herida, una caída o un obstáculo se convierte en un muro infranqueable, y terminamos arrojando la toalla sin dar tiempo al tiempo. Andamos por la vida buscando tesoros, anhelando el “pelotazo”, el super negocio del siglo, y no nos damos cuenta que tenemos que cambiar por dentro para poder conseguir nuestros propósitos.

El gran Russell Conwell lo decía una y mil veces en su libro y conferencia “acres de diamantes” que más veces se ha impartido a lo largo de muchos años: La historia de Ali Hafed que quería encontrar diamantes para ser inmensamente rico es una alegoría de las miles de personas que desean mejorar su situación financiera y no consiguen lograrlo. Alí Hafed realiza un largo viaje sin demasiado éxito para acabar descubriendo, al final de la historia, que tenía toneladas de diamantes debajo de su propia casa. Todos disponemos de un potencial que puede hacernos ricos y demasiado a menudo nos empeñamos en buscar tesoros exteriores que no son más que espejismos que nos distraen de lo esencial. 
 
Te dejo con este vídeo que habla de una bonita metáfora “El maestro de Esgrima” espero que te inspire:

2 Comments

  • Responder
    29/08/2014

    yo puedo aceptar un fallo, pero no puedo aceptar no intentarlo.
    Genial video, Juan, felicidades!!

    • Responder
      Raúl Hidalgo
      13/09/2014

      Muchas Gracias Marta, compartimos opinión contigo, por intentarlo que no quede.
      Un abrazo